Cuando cada año, el 22 de Diciembre, nos levantamos y ponemos la radio o la televisión, las voces de los niños del Colegio de San Ildefonso se convierten en protagonistas de una esperanza, la de la fortuna, que ellos van a derramar por todos los lugares de nuestra geografía y la de la aventura de cada uno de ellos.
El Colegio de San Ildefonso es seguramente, dentro de las Instituciones del Ayuntamiento de Madrid dedicada a la infancia la más antigua. Durante 500 años ha estado presente en la ciudad. Su actividad tanto interna: acogida, educación y colocación de madrileños huérfanos, como externa: celebran liturgias, fiestas públicas, lotería, ha sido siempre muy intensa.
Los niños de San Ildefonso además de sacar los números de la Lotería también sacaban los números del llamado sorteo "de millones", las cédulas de las prebendas, los diputados de rentas y bola, y cuantas designaciones se dejaban a la suerte de una bola o al azar de una papeleta.
En cuanto al aspecto docente las Primeras Ordenanzas del Colegio que hoy existen, son de 1.600 y las hizo el escribano Francisco de Monzón, Secretario del Ayuntamiento por encargo de la Corporación. Por ellas se sabe que el Colegio está a cargo de un rector eclesiástico.
El año 1988 quedará en la historia del Colegio de San Ildefonso como una de sus fechas más señaladas. Primero por la renovación del edificio y segundo porque se ha dotado a esta Institución del personal y los medios más actuales para cumplir con renovada ilusión los fines para los que fue creada en el siglo XV y que, en rigor, permanecen de plena actualidad: corregir las desigualdades sociales, subvenir a la educación y la formación de los más jóvenes.
Se viene uniendo tradicionalmente la estampa de los colegiales de San Ildefonso a los sorteos de Lotería Nacional. La Lotería Nacional se creó por orden de 30 de septiembre de 1763, siendo su Primer director D. José Pella y estando situadas sus oficinas en la plaza de San Ildefonso. La Primera extracción se celebró el 10 de diciembre de 1763. El Primer Sorteo en el que toman parte los niños como extractores fue el 9 de marzo de 1771, siendo director de la lotería D. Miguel Joaquín de Lorién, del Consejo de Hacienda, y el primer alumno que cantó la lotería fue Diego López, dando la Dirección de loterías 500 reales de limosna al Colegio por esta colaboración. Los siguientes alumnos que intervinieron en los sorteos fueron José Manzano (20 abril 1771), Santiago Rubio (1 junio 1771), Diego López (13 julio 1771) y Cándido Pérez Medel, alumno que llegaría a ser sacerdote y rector del Colegio.
Cuenta, por tanto, dos siglos largos esa costumbre de que los escolares de San Ildefonso canten los números de la lotería.
Esta vieja costumbre alcanza sus jornadas de mayor expectación en el Sorteo de Navidad, tras el que los rostros de los muchachos que extrajeron la bola y cantaron el número del premio mayor asoman a las páginas de los periódicos. Saber cantar números y premios tiene su técnica. La historia de esas jornadas en relación con los niños cantores está llena de anécdotas y curiosidades. Algunas llegan a la información que en esa fecha se hace en los medios de comunicación. Otras quedan en la intimidad y el recuerdo de quienes cantan aquel día números y premios. |